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Actualmente la intervención e investigación en psicooncología pediátrica se dirige hacia la evaluación de las consecuencias de la enferemedad y los efectos secundarios de los tratamientos, y a factores predictivos tanto de los desajustes como de los aspectos adpatativos a la enfermedad de paciente y de su familia, Las tasas de curación alcanzadas en la actualidad, nos permiten contar con un némero considerable de supervivientes de cáncer infantil, susceptiles de ser evaluados y poder determinar así las secuelas a largo plazo de la enfermedad y sus procedimientos terapéuticos. Además de incrmentar considerablemente la superviviencia, también se ha mejorado la calidad de vida de los niños, mediante el tratamiento de soporte que amortigua notablemente los efectos secundarios de los tratamientos y su toxicidad, permitiendo de este modo, junto con la intervención temprana de los equipos multidiscipinaresm que el niño mantenga continuidad con sus actividades habiltuales, aún estando en el periodo de tratamiento. Durante la última década, diversos estudios ponen de manifiesto la uasencia de diferencias significativas entre niños enfermos oncológicos, en relación a la población de niños sanos, en cuanto al funcionamiento psicosocial se refiere. No obstante, los pacientes afectos de tumores cerebrales y leucemias y otros tumores que han recibido quimioterapia intratecal y/o irradiación cráneo-espinal, constituyen un grupo de riesgo que requiere de una evaluación y un tratamiento específico
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